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En la Sala Acuña de Figueroa, el encuentro «Un país con raíces» abrió un espacio de diálogo sobre la protección del patrimonio material e inmaterial indígena y afrodescendiente, la memoria y los desafíos para avanzar en políticas públicas con participación efectiva de sus protagonistas.

Para el Grupo Derecho Indígena de Uruguay, esta instancia marcó un paso importante: compartir públicamente el anteproyecto, dar a conocer su proceso de elaboración y convocar a la sociedad y al Parlamento a estudiarlo, discutirlo y enriquecerlo.

Un patrimonio vivo y una protección basada en derechos

Javier Delgado Cabrera, en representación del Grupo Derecho Indígena de Uruguay, presentó los ocho capítulos del anteproyecto y explicó que la iniciativa surgió de la necesidad de contar con un marco jurídico integral que atienda la especificidad del patrimonio cultural indígena.

Destacó que ese patrimonio comprende sitios arqueológicos, paisajes, enterratorios y documentos, así como lenguas, memorias, conocimientos, ceremonias, espiritualidades y prácticas que continúan transmitiéndose entre generaciones.

La propuesta reconoce a los pueblos y colectivos indígenas como titulares de derechos y plantea una participación temprana, informada y con capacidad real de incidencia. También aborda el consentimiento libre, previo e informado, la prevención de daños, los inventarios participativos, la coordinación entre organismos y los instrumentos necesarios para aplicar la ley.

Uno de los puntos centrales fue el tratamiento digno de los ancestros, cuerpos y restos humanos indígenas, junto con la protección de contextos funerarios y sitios sagrados. Como expresó Delgado Cabrera: «Un cuerpo humano no es una pieza de museo».


Las voces del encuentro

Ana Laura Melo, diputada por Flores, dio la bienvenida y vinculó el debate con las pictografías de Chamangá. Recordó los daños sufridos por ese patrimonio y señaló las dificultades para acceder a sitios ubicados en propiedades privadas. Manifestó su disposición a trabajar junto con las organizaciones sociales en su protección y en el anteproyecto.

Valentina Febrero, antropóloga e investigadora, destacó los vínculos históricos y actuales entre las poblaciones indígenas y afrodescendientes. Relacionó patrimonio, identidad y territorio, y advirtió que las transformaciones productivas y la degradación ambiental también afectan sitios, memorias y relaciones ancestrales. Reclamó una investigación crítica y antirracista, con participación de las comunidades en la interpretación de su propia historia.

Susana Andrade, senadora suplente, situó la iniciativa dentro de una deuda histórica de reconocimiento y reparación. Señaló que una ley requiere presupuesto, voluntad política y acciones concretas para transformar la realidad. También sostuvo que la participación indígena debe alcanzar las decisiones públicas y cuestionó su ausencia en la presentación oficial del Día del Patrimonio dedicado a las raíces indígenas.

Gabriela Verde, subsecretaria del Ministerio de Educación y Cultura, valoró el proceso colectivo de elaboración del anteproyecto. Reconoció la necesidad de fortalecer la participación indígena y realizó una autocrítica sobre las oportunidades de diálogo que faltaron durante la preparación del año patrimonial. Propuso continuar construyendo espacios para dialogar y resolver conjuntamente, más allá de las jornadas de octubre.


Ricardo Pérez Manrique, juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, hizo llegar un mensaje escrito que fue leído durante el foro. Vinculó la protección del patrimonio con la participación, la consulta, la propiedad colectiva y la vida cultural. Expresó su expectativa de que la iniciativa contribuya a preservar el patrimonio desde la autodeterminación y la afirmación de la identidad de los pueblos indígenas.


Ricardo Changala, por la Asociación LaCommunis, presentó el patrimonio como una construcción colectiva de conocimientos y experiencias. Destacó la necesidad de un verdadero diálogo entre saberes y cosmovisiones. También advirtió sobre el riesgo de un «etnocidio digital»: la reproducción de invisibilizaciones o distorsiones culturales mediante tecnologías en cuyas decisiones los pueblos indígenas tienen escasa participación.


Durante el encuentro se leyó, además, un mensaje del Consejo Directivo de la INDDHH, que expresó su disposición a seguir escuchando y acompañando a las organizaciones sociales en la preservación, el reconocimiento y la transmisión del patrimonio indígena y afrodescendiente.


Una nueva etapa de difusión y discusión

En el cierre, Javier Delgado Cabrera invitó a compartir el anteproyecto, acercar propuestas y promover su discusión pública y parlamentaria. Señaló que el trabajo colectivo continúa y que el Grupo Derecho Indígena de Uruguay permanece abierto al intercambio.

El foro puso en diálogo perspectivas diferentes alrededor de una preocupación compartida: reconocer la presencia indígena y afrodescendiente en la construcción del país y generar herramientas para proteger sus memorias, territorios y expresiones culturales.

Con una afirmación de continuidad y presencia indígena, Delgado Cabrera cerró el encuentro: «Los indios volvimos».


Escucha el foro y conoce el anteproyecto de LEY


Escuchá la grabación completa del foro:

«Un país con raíces», publicada por LAPPU

Conocé el anteproyecto:

Documento Anteproyecto Ley Patrimonio Cultural Indígena